Aca estoy en la casa de la tia marcia y la verdad fue un dia bastante incomodo. La muerte del tio Jaime reunio a toda la familia Torres, ahora que tengo el apellido y soy de la familia, por mas que intento vincularme con ella siento como una pared gigante que me lo impide. Quizas fue un error cambiarme el apellido, asi no hubiese tenido razon por la cual acercarme mas a los Torres y asi poder evitar pasar ratos incomodos. Es como que entre en un nido de viboras al cual nunca debi haber entrado, en estos momentos me arrepiento, pero no porque yo quiera, si no porque las circunstancias y el ambiente me obligan.
Ojala no pertenecer a ningun lugar, tener apellido propio y no tener a nadie a quien honrrar, solo a mi mismo.
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